Marea Blanca Aragon

Marea Blanca Aragon
Marea Blanca Aragon

jueves, 29 de mayo de 2014

PP, apoyado por nacionalistas de CIU y PNV, da luz verde a un Informe para la reforma sanitaria

 

 El pacto parlamentario por la Sanidad no ha sido posible. Sí que ha salido adelante con los votos del PP y los nacionalistas de CIU y del PNV ( lo que representa 206 votos a favor de 350 de que consta el Congreso de los Diputados) un documento de mínimos con 28 Recomendaciones que, al parecer, el
Gobierno se comprometió a tenerlo en cuenta.
También fue aprobada una Comisión que hará seguimiento del cumplimiento del mismo. Se podría decir que el documento ha sido aprobado in extremis ya que había de dejar paso a una Subcomisión sobre maltrato infantil( Asuntos Sociales), que no podía constituirse ya que el reglamento del Congreso no permite abrir una nueva Subcomisión hasta que se haya cerrado otra.
Un día después de la aprobación del documento algunos de los partidos que votaron a favor y en contra hacen sus reflexiones a Acta Sanitaria.
Rubén Moreno, el portavoz del Partido Popular en la Comisión de Sanidad en el Congreso de los Diputados, reconocía que siempre parecía haber un motivo para retrasar la aprobación o no del Pacto Parlamentario por la Sanidad (el último retraso se debió a las elecciones europeas); circunstancia que unida a la necesidad de abrir una subcomisión , sus señorías decidieron poner punto y final, al menos por el momento, a una negociación pactada en marzo de 2012, justo un mes antes de la aprobación del Real Decreto 16/2012, causante para la oposición de cuantos problemas acucian a nuestra Sanidad.
El Partido Socialista, que votó en contra de las Recomendaciones, hizo valer mediante un voto particular de su portavoz en la Comisión, José Martínez Olmos, el porqué rechazaba el informe de la Subcomisión. Su postura la respaldaba en la necesidad de recuperar la universalidad del sistema, revisar los copagos y garantizar la suficiencia financiera del sistema sanitario, ante el deterioro de la sanidad pública”.

La recuperación de la universalidad

El portavoz popular oponía a la pérdida de universalidad esgrimida por Martínez Olmos que el punto número dos del documento está referido precisamente a preservar la universalidad, al acceso de los ciudadanos a los servicios sanitarios.
Conxita Tarruella, de CIU, el partido de la oposición que más ha trabajado por alcanzar algún tipo de acuerdo, resaltaba que efectivamente el PP introdujo pocos días antes de la votación ese punto número dos sobre universalidad a que se refería el popular Rubén Moreno. Dice creer que, desde el comienzo de los trabajos hace ahora, fueron elaborados unos 6 documentos. Y que este definitivo recogía votos particulares de todos los grupos, unos 32 en total. Así que mantiene que ahí están propuestas de todos los grupos, PSOE, IU, CIU y PNV. Al igual que el portavoz popular mantiene que de la universalidad trata el punto 2 que dice: preservar la universalidad en el acceso de los ciudadanos a los servicios sanitarios públicos. “Eso nos decantó a favor”.
Precisamente el portavoz popular incide en que “en los debates que hemos mantenido hubo que revisar algunos puntos y quizás los socialistas se hayan quedado en algún borrador con versiones anteriores a la sometida a votación”.

La importancia del cumplimiento de las recomendaciones

En cualquier caso, Rubén Moreno es un convencido de que hubiera merecido la pena de que, en lugar de votar el conjunto, se hubiera ido punto por punto y que cada una de sus señorías hubiera motivado el por qué votaba en un sentido u otro. Resalta la necesidad de que los gobiernos de las distintas comunidades autónomas- de los partidos con responsabilidades de gobierno que han votado a favor- hicieran un esfuerzo por el cumplimiento de las Recomendaciones, “al menos en lo más básico”. En cuanto a copagos e insuficiencia financiera esgrimidas por los socialistas para dar de lado al documento, Rubén Moreno responde con el argumento habitual de que el copago ha existido siempre y con todos los partidos que han gobernado y ejercen el poder. No obstante, aclara que hablamos del copago farmacéutico que es el único copago que existe en este país. A lo que añade que “basta con cruzar la frontera para comprobar que lo que se está pagando por ahí es simplemente por la asistencia”.
Ante la exposición socialista de que la financiación sigue siendo insuficiente, a pesar de los recortes y que de que los profesionales manifiestan su preocupación por el deterioro de la calidad, la dificultad de acceso a la innovación, las diferencias de acceso según los territorios, y las carencias recursos, Rubén Moreno esgrime el punto número 10 del documento que define “un modelo de financiación estable, suficiente, respetuoso con la estabilidad, con el principio presupuestario, de acuerdo con la normativa europea y con la cohesión territorial”. A lo que añade la igualdad y equidad en el acceso en las prestaciones, entre otras cosas. Tampoco dice entender por qué oponerse a una facturación nacional o internacional a terceros. O por qué alguien se opone a cualquiera de los puntos vertidos ahí.

El sí de una amplia mayoría parlamentaria

Evalúa Rubén Moreno que no obstante han alcanzado una amplia mayoría parlamentaria (185 que representa el PP; CIU 16; PNV 5; lo que equivale a casi el 60 por ciento de los 350 parlamentarios que componen la Cámara Baja), aunque pondera que se trata de “un acuerdo para seguir construyendo nuestro sistema sanitario”.
A las argumentaciones del socialista Martínez Olmos sobre la “ausencia” del Ministerio de Sanidad y la “falta de diálogo y liderazgo” de la ministra Ana Mato, razón en la que fundamentan que “no podemos hablar de pacto de Estado”, el popular la tacha de crítica política injustificada. Y expone como grandes logros de la ministra haber conseguido un acuerdo único con todos los colectivos, incluyendo a los profesionales; “acuerdos jamás conseguidos por otros ministros del ramo”. Entiende que nunca se ha llegado a tantos acuerdos en toda la historia con las comunidades autónomas en el Consejo Interterritorial. Y apostilla, “yo desde luego no recuerdo una época de mayor colaboración y unanimidad y trabajo conjunto de CCAA y Ministerio”.

El Ministerio y el ‘Capitán Araña’

La crítica de los socialistas es suave comparada con lo que opina Gaspar Llamazares, de Izquierda Plural, quien pondera que, “pese a que el documento estaba en la UVI en el último debate que tuvimos, Rubén Moreno ha intentado resucitarlo. Pero el documento nace muerto porque no hay compromiso por parte del Ministerio, que ha actuado de capitán Araña”. Según el dicho popular, el capitán Araña “embarcó a los demás y él se quedó en tierra”.
Siguiendo con el símil, Llamazares mantiene que el Ministerio ha embarcado a los demás en el Pacto y que realmente mediante medidas unilaterales ha “dinamitado” cualquier posibilidad de pacto. Tras repasar la exclusión de algunos colectivos, el quedar fuera del sistema tras estar fuera más de tres meses, añade que, “por si fuera poco, se está creando un mal clima con la enfermería y el retraso en la aprobación de las especialidades; con la troncalidad; hay mal clima con los médicos y seguimos con el mal clima que crean las políticas de recorte que están provocando un colapso en materia de urgencias; incluso hay un mal clima con respecto a los propios ciudadanos”.

La importancia del documento

Finalmente el popular Rubén Moreno evalúa que tanto PNV como CIU han entendido que este es un tema muy importante. Explica que la introducción del dictamen fue redactado exclusivamente por el PNV y que la mayoría de las recomendaciones estaban reflejadas por PNV, CIU y PSOE. Y refiriéndose a la conducta contradictoria de la formación socialista dice que “es lógico que alguien que haya escrito algo apoye lo que ha escrito”.
Conxita Tarruella, CIU, sostiene que los trabajos comenzaron hace un año cuando acabaron las comparecencias de todos. Precisa que el letrado de la Comisión “recogió las comparecencias de todos y de los grupos parlamentarios que expusimos nuestros votos particulares”. Sostiene que el punto 28 fue una propuesta en del Grupo Socialista, “que ellos no han votado finalmente, y que los demás la hicimos nuestra”. Se refiere a la creación de una Comisión de seguimiento para saber cómo el Gobierno sigue o no estas Recomendaciones; tema en el que al parecer hay un compromiso por parte del ejecutivo. La comisión citará periódicamente a agentes sociales, económicos, profesionales “con el objetivo de conocer el alcance de los mismos y nos hagan propuestas para un mejor funcionamiento”.

Contenta, aunque deseosa de un acuerdo más amplio

Tarruella se arroga que “fuimos los que promovimos esto y creo que hay que dar cumplimiento al deseo de los ciudadanos que piden que no nos peleemos tanto y que pactemos. Prosigue argumentando “que yo que estuve prácticamente en todas las comparecencias de cuantos ciudadanos comparecieron en el Congreso, sé que en su gran mayoría terminaba sus intervenciones diciendo por favor no os peleéis. Al final no ha podido ser un pacto, sino unas recomendaciones de mínimo que hemos hecho tres grupos parlamentario. Creo que es importante”.
Muy crítica con UPyD , Tarruella argumenta que no ha comparecido en la votaciones y ni siquiera ha emitido su voto particular. “Han hecho un discurso en contra de todo, puesto que lo que quieren es cargarse las competencias y volver a centralizar el sistema sanitario”. Finalmente la representante de CIU se muestra contenta, “aunque me hubiera gustado un acuerdo más amplio”.

Un acuerdo como una casa deshabitada

Gaspar Llamazares, Izquierda Plural, cree que el acuerdo tendría que haber significado un punto de inflexión que planteara una rectificación. Y manifiesta que el Gobierno no ha querido rectificar nada y “ha terminado ahogando cualquier posibilidad de pacto”. De hecho, asevera, no hay pacto y ni siquiera compromisos, “porque si te fijas en las recomendaciones son incienso o agua bendita, pero no son recomendaciones en los temas fundamentales. No hay compromisos. Es una declaración ni siquiera de buenas intenciones retóricas por parte del grupo mayoritario. Una casa deshabitada”.
Llamazares ve el informe como una pura contradicción entre el texto y el contexto y para justificar su afirmación recurre al dicho hindú que dice que “nuestras buenas palabras y nuestras malas acciones nos persiguen como una sombra hasta la tumba”. Y finaliza diciendo que el dicho representa muy bien la actitud del Ministerio.

Fuente: actasanitaria.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario