Marea Blanca Aragon

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jueves, 16 de octubre de 2014

Obama promete más vigilancia para evitar nuevos casos de ébola

 
Las autoridades sanitarias de EE UU confirman el segundo caso de ébola en Dallas. /REUTERS LIVE!

Estados Unidos ha registrado su segundo caso de ébola contraído en el país, una enfermera del Hospital Presbiteriano de Dallas, según confirmó el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC). El diagnóstico fue verificado este miércoles, un día después de que la afectada viajara en un vuelo dentro del Estado de Texas por lo que las autoridades han puesto en marcha un dispositivo para localizar al resto de los 132 pasajeros.

La trabajadora de salud, identificada como Amber Vinson, de 29 años y enfermera, trató al liberiano Thomas Eric Duncan, que falleció por ébola el pasado 8 de octubre en el Hospital Presbiteriano de la localidad, donde ingresó tras viajar al país desde Liberia, según elDepartamento de Estado de Sanidad y Servicios Sociales de Texas. Tras confirmarse este segundo contagio en EE UU, el presidente Barack Obama suspendió un viaje dentro del país y se reunió durante dos horas con las agencias de su gabinete que coordinan la respuesta contra el ébola.

Ante este nuevo contagio, el presidente Obama quiso enviar este miércoles una señal de calma: las más altas autoridades del país están sobre el tema y se va a extremar la vigilancia para que no se produzcan más casos similares. “Hemos revisado qué sabemos exactamente que ha sucedido en Dallas y cómo podemos asegurarnos de que algo así no se repite”, explicó Obama, que prometió redoblar la vigilancia y asegurarse de que “las lecciones aprendidas en Dallas se transmiten a los hospitales y clínicas de todo el país”.

Obama también prometió seguir “examinando” medidas de prevención como los controles en los aeropuertos a viajeros procedentes de África Occidental que desde este jueves se implementarán en cinco aeropuertos del país, aunque subrayó una vez más que la única manera de detener la epidemia es frenarla en los países de origen.

“Es muy importante que comprendamos que las inversiones que hagamos para ayudar a Sierra Leona, Guinea y Liberia a afrontar este problema son también una inversión en nuestra propia sanidad pública, no es mera caridad”, subrayó Obama, quien durante la jornada volvió a insistir en la importancia del apoyo internacional en conversaciones con varios de sus colegas del G7, incluidos los europeos Angela Merkel, David Cameron, François Hollande y Matteo Renzi.

El caso de Vinson se suma al de la enfermera Nina Pham, de 26 años, quien se encuentra internada en el mismo centro médico desde el 12 de octubre. El jefe del condado de Dallas, Clay Jenkins, ha reconocido además que existe una alta probabilidad de que se produzcan nuevos contagios. "Estamos preparando planes de contingencia para más y esa es una posibilidad muy real", ha señalado. De momento, se ha decidido que Vinson sea trasladada al Hospital Emory de Atlanta, donde fueron atendidos dos de los tres ciudadanos estadounidenses repatriados que han superado el ébola en EE UU tras contraerlo en Liberia.

El director del CDC, Tom Frieden, aseguró este miércoles que la enfermera Vinson no debió viajar en un vuelo comercial y recalcó que las personas en contacto con pacientes con ébola deben estar bajo “movimiento controlado”, como lo recomiendan las guías del organismo. “Nos aseguraremos que ningún otro individuo que haya sido expuesto, viaje de una manera que no incluya el movimiento controlado” insistió Frieden en una llamada en la que atendió a los medios de comunicación.

Las autoridades sanitarias han informado de que el 14 de octubre Vinson viajó en el vuelo 1143 Frontier Airlines desde Cleveland a Dallas/Fort Worth que tenía 132 pasajeros a bordo. La línea aérea ha revelado que fue notificada por el CDC a la una de la madrugada del miércoles 15 de octubre. El avión aterrizó el 14 de octubre a las 8:16PM y ese fue su último vuelo del día. El CDC ha asegurado que quienes presenten un potencial riesgo serán supervisados activamente.

Las dos enfermeras contagiadas hasta ahora en EE UU forman parte del equipo de casi 70 personas que estuvieron cargo de cuidar a Duncan. “Estoy bien y quiero agradecer a todos por sus buenos deseos y oraciones. He sido bendecida con el apoyo de mi familia y amigos, además de ser tratada por el mejor equipo de doctores y enfermeras en el mundo”, dijo Pham el martes en una declaración.

Según el informe diario del hospital Presbiteriano de Dallas, la enfermera se encuentra en “buena condición”. Barclay Berdan, director ejecutivo de Texas Health Resources a cargo de la administración del hospital aseguró que “los doctores y enfermeras involucrados en su cuidado se mantienen esperanzados”.

Esta misma mañana, la cadena estadounidense ABC ha confirmado que Pham obtuvo una transfusión de sangre del doctor Kent Brantly, quien logró superar la enfermedad hace dos meses con un tratamiento de sueros experimentales. La familia de la enfermera ya ha recibido más de 28.000 dólares en donaciones, a través de un sitio web establecido por una de sus mejores amigas Sarah Strittmatter, quien especificó que el dinero será usado para diferentes gastos.

“Todo lo que Nina posee ha sido destruido en un esfuerzo por prevenir la contaminación. Su familia no está trabajando durante esta crisis y necesita el apoyo”. Aunque el hospital especificó que el costo del tratamiento de Pham será cubierto por ellos, Strittmatter detalló que hay gastos como préstamos estudiantiles, cuotas de auto, renta, veterinario, traslado de familiares y hoteles, que no están siendo cubiertos.

Según indican fuentes sanitarias de Texas, “los números de posibles contactos han aumentado de forma significativa este 14 de octubre, al pasar de 38 a 114”. Este salto se explica porque se ha incorporado a la relación de personas vigiladas un grupo de trabajadores que hasta el pasado fin de semana —tras el diagnóstico de Pham— se supervisaban desde sus domicilios.

Otras 11 personas que han tenido una "exposición definida" a los trabajadores infectados tienen un seguimiento médico más intensivo. Según declaraciones de los trabajadores del CDC, EE UU debería reconsiderar un cambio en los protocolos a la hora de afrontar el virus. “Tenemos que reconsiderar la manera en que afrontamos el control de infección de ébola, porque incluso un solo contagio es inaceptable”, subrayó el pasado lunes Tom Frieden, director del centro.

Algunos expertos han propuesto que se designen hospitales especializados en cada región para tratar casos de ébola, en vez de tratar a los pacientes en la clínica a la que lleguen. Frieden no quiso comprometer una respuesta y se limitó a afirmar que se están considerando “todas las posibilidades”.
Molestia en personal de salud

A. CÁDIZ

El CDC está reconsiderando las guías para el personal de salud en contacto con ébola, tras el primer contagio de Pham, quien aseguró no haber roto el protocolo necesario para protegerse de la enfermedad. El director del organismo, Thomas Frieden, señaló a la prensa que se están evaluando pasos adicionales como rociar químicos que impiden el contagio del ébola, antes que el personal de salud salga de la zona de aislamiento.

Tras la detección del caso de Pham, las enfermeras en el hospital Presbiteriano levantaron las banderas de alarma para aumentar las protecciones.

El mayor sindicato de enfermeras en el país, National Nurses United, está presionando por mayores protecciones para el personal de salud. En una encuesta propia donde hasta el martes han participado 2,300 enfermeras en más de 780 establecimientos en 46 estados, aseguraron que en el 85% de los casos el hospital no ha dado educación sobre ébola que permita preguntas y respuestas. 40% dijo que sus hospitales carecían de las protecciones necesarias y 41% declaró que los hospitales no tienen los protocolos adecuados para implementar habitaciones de aislamiento.

La directora ejecutiva del sindicato, RoseAnn DeMoro, explicó que el sindicato ha estado en contacto directo con enfermeras a nivel nacional, específicamente con las que trabajan en el hospital de Texas. “Lo que pasó en Dallas puede pasar en todas partes. Hemos sido ignoradas por el CDC y la Casa Blanca. Debemos tomar acciones dramáticas por las enfermeras”, insistió.

El sindicato envió una carta al Presidente y Congreso para que invoque su autoridad ejecutiva y proteja a las enfermeras. “La única forma de enfrentar la crisis de ébola es que el Presidente implemente un mandato de estándares uniformes a nivel nacional que todo hospital en el país deba aplicar”, dice la misiva.

Entre ellos mencionaron el uso de equipo protector, entrenamiento permanente, la aplicación de los estándares utilizados en el hospital de la Universidad de Nebraska, entre otros. “Esta es una clara amenaza a la salud pública y esperamos que la situación empeore”, agregó DeMoro.


Fuente: internacional.elpais.com

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