jueves, 14 de abril de 2016

MSF alerta de la falta de medicamentos esenciales en Sudán del Sur

 En un contexto ya de por si dramático como es el de Sudán del Sur, donde la violencia contra cientos de miles de personas y los desplazamientos forzosos no dan tregua a la población, la advertencia que hizo Médicos Sin Fronteras (MSF) hace un año a la comunidad humanitaria y a los donantes no ha dado lugar a ninguna acción estructural o decisiva para evitar la escasez de medicamentos esenciales que hay en todo el país 

 MSF alerta de la falta de medicamentos esenciales en Sudán del Sur

Así lo advierte, en una carta abierta, la doctora Joanne Liu, Presidenta Internacional de Médicos Sin Fronteras, trasladando además la “más profunda frustración” de MSF ante este hecho y ante la “constatación de que nuestras palabras han caído en saco roto”.
Liu recuerda que el conflicto en Sudán del Sur se ha prolongado durante más de dos años, impactando de manera directa en la vida de la población y “poniendo como siempre a los más vulnerables en situación de riesgo”. Pero es que además de esta difícil situación humanitaria, “en
paralelo se está desarrollando una emergencia adicional cuyas consecuencias eran fácilmente prevenibles”.
La interrupción del Fondo de Emergencia de Medicamentos (EMF), el programa que aseguraba la financiación, adquisición y suministro de medicamentos esenciales para todo Sudán del Sur, ha dado lugar, según denuncia Liu, a “una inaceptable y devastadora falta de medicamentos en todo el país”. “Los objetivos del programa oficial se habían entregado al Gobierno para que se hiciera cargo de ponerlos en práctica, pero en medio de la continua crisis en la que vive el país, era bastante obvio que éste no sería capaz de llenar este vacío”, añade.
Los esfuerzos para prevenir el peor de los escenarios han sido “puntuales” y “no han sabido reconocer el alcance real que puede provocar una escasez masiva de medicamentos”. La redistribución y reasignación de las reservas no ha evitado que la mayoría de las instalaciones sanitarias de atención primaria de las áreas cercanas a los lugares donde MSF tiene sus proyectos sufra una preocupante escasez de medicamentos; “nuestros equipos son testigos diarios de ello”, reconoce.
A modo de ejemplo, Liu apunta que en Aweil y sus alrededores, visitaron 42 centros y unidades médicas, de las cuales 12 se encontraban completamente cerradas y 23 experimentaban cierres parciales, “habiendo tenido que adoptar medidas tan graves como enviar a los pacientes al mercado para comprar los medicamentos que les recetaban”.
Todo esto se vio agravado por un brote de malaria el año pasado, en el MSF trató más casos de severos de la enfermedad que nunca antes en la corta historia de este país; y eso a pesar de las donaciones recibidas y de la distribución de pruebas diagnósticas y de tratamientos. “A pesar de todas estas medidas -continúa Liu-, muchos pacientes llegaban a nuestras instalaciones en etapas avanzadas de la enfermedad debido a la falta de acceso a medicamentos básicos a nivel local”.
“A pesar de que este escenario era previsible en el momento en el que hicimos nuestra advertencia, todo lo que nosotros veníamos diciendo ha sido ahora reflejado y confirmado por los mecanismos oficiales de información”, lamenta la Presidenta Internacional de Médicos Sin Fronteras.
“Todavía no se ha formulado un plan estructural sobre el camino que se debería seguir para atajar el problema, y mientras tanto el desabastecimiento de medicamentos que veníamos anunciando se ha convertido ya en una realidad en todo el país”, asevera para alertar de que el periodo de lluvias se acerca rápidamente, “prometiendo causar nuevos brotes de enfermedades y complicando aún más la logística”. Esta “no es una situación que una sola organización pueda llegar a resolver por sí misma, pero ahora mismo parece que hay una falta preocupante de esfuerzos coordinados”.
Para lograr atajar esta situación, MSF hace un llamamiento a todos los donantes, organizaciones y autoridades para que vuelvan a unirse. “Hay que evitar que se produzca una crisis médica aún mayor, ya que esto sólo contribuiría a agravar la ya de por sí difícil situación humanitaria”, incide. A juicio de Liu, la población de Sudán del Sur “no puede permitirse el lujo de ver cómo se les niegan los medicamentos que necesitan para sobrevivir. Si no se unen esfuerzos, se pondrá en peligro la vida de miles de personas y quienes lo acabarán pagando una vez más de manera desproporcionada serán los más vulnerables en este país, en particular las mujeres, las niñas y los niños”.

Fuente:  arainfo.org

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