Marea Blanca Aragon

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martes, 23 de diciembre de 2014

Un ensayo confirma la seguridad de una vacuna contra el ébola en África

La vacuna ofrece una respuesta inmunológica que desaparece a los 11 meses 


Dos vacunas experimentales para prevenir el virus del ébola y la infección por su pariente más cercano, el virus de Marburgo, son seguras y generan una respuesta inmunológica similar en adultos sanos de Uganda tal y como ya había ocurrido en voluntarios sanos de Estados Unidos a comienzos
de este años. Así lo constatan los resultados del primer esayo clínico de vacunas con partículas de filovirus en África.
"Este es el primer estudio que muestra resultados comparables de seguridad y respuesta inmunológica de una vacuna experimental contra el ébola en una población africana", explica la principal autora del estudio e investigadora de los Institutos Nacionales de la Alergia y Enfermedades Infecciosas de EEUU (NIAID, según sus siglas en inglés), Julie Lergerwood, en un comunicado. "Esto es particularmente entusiasmante porque aquéllos con mayor riesgo de contagiarse por este virus viven principalmente en África, y en otras enfermedades se ha visto que la protección de las vacunas disminuye en estas poblaciones".
Los científicos de NIAID desarrollaron vacunas contra las cepas del ébola que contienen las proteínas del Zaire y Sudán y para las proteínas del virus de Marburgo. Las respuestas inmunológicas contra estas proteínas han mostrado ser altamente protectoras en modelos primates no humanos.
En este ensayo en fase I, participaron 108 adultos sanos con una edad entre los 18 y 50 años oriundos de Kampala, Uganda. Cada voluntario fue asignado de forma aleatoria a recibir una inyección intramuscular de la vacuna contra el ébola (30 personas), la vacuna contra el Marburgo (30), ambas (30) o placebo (18) al inicio del estudio, cuatro y ocho semanas después.
Tal y como constatan los resultados, publicados en la revista The Lancet, las vacunas administradas por separado o de forma conjunta fueron seguras y estimularon la respuesta inmunológica. Cuatro semanas después de la tercera inyección, casi la mitad de los voluntarios (57%) tenían respuestas de anticuerpos a la proteína de la cepa Zaire, como también les ocurrió a 14 de los 30 participantes que recibieron las dos vacunas: la de Marburgo y la del ébola. Sin embargo, los anticuerpos no permanecieron en el tiempo y volvieron a niveles indetectables a los 11 meses de la vacunación.
Ambas vacunas fueron bien toleradas en los voluntarios ugandeses con similar número de reacciones locales y sistémicas en todos los grupos. Sólo un efecto adverso grave (neutropenia o descenso del número de glóbulos blancos) fue registrado en un receptor de la vacuna de Marburgo, pero no se vinculó a la inmunización.
Según la doctora Ledgerwood, "estos resultados ya forman la base de una vacuna más potente, desarrollada uitlizando un virus de chimpancés menos peligroso, que está actualmente evaluándose en ensayos en EEUU, Reino Unidos, Mali y Uganda en respuesta al actual brote del virus del ébola".
En un comentario, también publicado en The Lancet y escrito por la doctora Saranya Sridhar del Instituto Jenner en la Universidad de Oxford en Reino Unido, se afirma que el estudio "debe ser el punto central sobre el que se aborde la cuestión más extendida en el desarrollo de vacunas, particularmente en África, y por esto debe valorarse. Debemos preguntarnos si una vacuna de filovirus debería haber estado en un desarrollo clínico más avanzado. La respuesta internacional al actual brote de ébola es un ejemplo de la velocidad y el propósito con el que puede progresar el desarrollo de vacunas y ha fijado el punto de referencia contra el que debe juzgase el futuro desarrollo de vacunas. Este estudio es el primer paso en el camino hacia el despliegue de vacunas de filovirus en África y debe servir para sacudir las telarañas metafóricas que pueden paralizar nuestro avance hacia ese destino".

El FMI ha coartado la lucha contra el ébola

Un estudio de varias universidades británicas publicado en The Lancet Global Health responsabiliza a las políticas del Fondo Monetario Internacional (FMI) de los precarios sistemas de salud de los países de África Occidental afectados por el ébola. Tras analizar las políticas implementadas por el FMI entre 1990 y 2004 en Guinea, Liberia o Sierra Leona, los investigadores sostienen que el organismo ha contribuido a que los países afectados no invirtiesen los fondos suficientes en sus sistemas de salud. Uno de los factores que señalan es que el organismo internacional solicitó una serie de reformas económicas a los tres países africanos que redujeron el gasto gubernamental en apartados clave como la salidad. Otra medida fue el límite de gasto público, especialmente en la contratación de personal, que el FMI impuso a estos países, mientras que la decisión de descentralizar los sistemas de salud en estas regiones perjudicó también a la reacción ante el virus. "Una de las razones principales por las que el virus se extendió tan rápido fue la debilidad de los sistemas de salud en la región", han afirmado Alexander Kentikelenis, profesor de la Universidad de Cambridge y coordinaor de la investigación, quien ha subrayado la importancia de analziar las políticas que llevaron a esa situación.

Fuente: elmundo.es

 

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